21 ago. 2009

PENA

Aunque no lo parezca, esta foto que hicimos el otro día, es uno de los cientos de riachuelos que nutren el río Jerte. Uno de esos lugares donde pasar la tarde sin aglomeraciones ni hamacas en la orilla, un lugar "de fantasía". Suelo ir con los amigos a estos lugares a dar un chapuzón en verano. Pero el otro día nos encontramos con este panorama...aguas verdes, paradas y en putrefacción, el río ha dejado de correr. Los que dudan si conoceremos o no los efectos del cambio climático, que se den un paseo por el monte en estas fechas. Sin ánimo de ser catastrofista, espero que esto no vaya a más, porque es lo único que tenemos en el norte de Extremadura, un entorno espectacular. Si no lo cuidamos nosotros ¿quien va a hacerlo?

Sigamos disfrutando de lo que queda, que no es poco.

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