4 sept. 2010

EL BAILE DE LA VICTORIA

Tras el turbulento y fugaz verano que se nos va, comienza a amenazar la rutina con su monotonía y otras bondades, que aunque también acabarán cansando, son necesarias, al menos para mí.
Después de alguna superproducción, con la que he pasado un buen rato en el cine, gracias al buen hacer del dinero en cuanto a efectos especiales se refiere, anoche, por fin, vi “EL baile de la Victoria”. Tengo que reconocer que las expectativas que tenía puestas en ella, que en numerosas ocasiones juegan a la contra, se vieron sobrepasadas por una gran historia, un Ricardo Darín en su línea y un joven Abel Ayala IMPRESIONANTE. La fotografía está cuidada al detalle, cada plano es un cuadro, y bueno, la disfruté. Está basada en la Novela de Antonio Skármeta del mismo título. Esta misteriosa Victoria, interpretada por Miranda Bodenhöfer, sin duda, enamora. Revisando la filmografía del Señor Fernando Trueba veo con alegría que me queda mucho suyo por ver, así que esperemos que esta no haya sido la mejor.
Seguimos trabajando en el montaje de "Más allá del bien y del mal" (MABM para los amigos) estamos cuidando al máximo todos los detalles, lo cual hace que el ritmo sea lento, pero creo que se va a notar que hemos dado otro pasito adelante.

6 comentarios:

syl dijo...

Qué ganas tengo de ver esta peli. Es que Ricardo Darín es una maravilla. Gracias por la recomendación

J Julián dijo...

Tengo ganas de verla, creo que lo haré pronto y te daré mi opinión.
A mi esté me ha parecido el verano más corto de la historía, no por clima ni nada de eso si no siplemente por que escuché a principios de Julio la cantar a Amaral: "No quedan días de verano, la la la..." y pensé: Si acaba de empezar y ahora 2 segundos y 4 décimas después me he dado cuenta que ya es septiembre y los días se han acortado una barbaridad. ¿Me habré pasado dormido dos meses?

malena dijo...

Tengo pendiente esta película desde el año pasado, en cuanto la vea comento algo.
Gracias por la recomendación.

Isra dijo...

cuantas más veo más me convenzo de que la influencia del estado de ánimo del espectador es definitivo a la hora de disfrutar una peli. Tiene que producirse una sintonía entre lo que estamos sintiendo en un momento determinado y lo que quiere transmitirnos el autor. Muchas no me gustan en el cine, y años después las veo en video y me gustan...es curioso ¿no os pasa?

Anónimo dijo...

Acabo de ver la peli y debe ser que no me pilló en buen momento...vamos que la sintonía o la frecuencia o lo que sea no era la correcta.Me ha parecido lenta,triste y poco original.Reconozco que la chica es de un misticismo envolvente y que el joven "feliz" lo borda, pero no suple otras carencias (a menos desde mi humilde opinión).
También puede ser que la veo pocos días después de "el secreto de sus ojos" y aunque las comparaciones son odiosas, la verdad es que no hay color.
Que se le va a hacer hermano,somos tan distintos...
Saray

Isra dijo...

Acabo de hablar con un amiguete sobre Celda 211. Dice que no le ha gustado nada. A mi me entusiasmó. Sobre el arte, en todos sus ámbitos, lo que no se puede es ser categórico ni cerrarse en banda. Claro que somos distintos, todos lo somos, al igual que nuestra percepción de la vida. He ahí los colores, ¿cuál es el mejor? ¿el tuyo, el mío, el suyo? Ninguno. Son colores, son diferentes y todos tienen su cabida en el entorno y momento adecuado. ¿no?