
Tras el turbulento y fugaz verano que se nos va, comienza a amenazar la rutina con su monotonía y otras bondades, que aunque también acabarán cansando, son necesarias, al menos para mí.
Después de alguna superproducción, con la que he pasado un buen rato en el cine, gracias al buen hacer del dinero en cuanto a efectos especiales se refiere, anoche, por fin, vi “EL baile de la Victoria”. Tengo que reconocer que las expectativas que tenía puestas en ella, que en numerosas ocasiones juegan a la contra, se vieron sobrepasadas por una gran historia, un Ricardo Darín en su línea y un joven Abel Ayala IMPRESIONANTE. La fotografía está cuidada al detalle, cada plano es un cuadro, y bueno, la disfruté. Está basada en la Novela de Antonio Skármeta del mismo título. Esta misteriosa Victoria, interpretada por Miranda Bodenhöfer, sin duda, enamora. Revisando la filmografía del Señor Fernando Trueba veo con alegría que me queda mucho suyo por ver, así que esperemos que esta no haya sido la mejor.
Seguimos trabajando en el montaje de "Más allá del bien y del mal" (MABM para los amigos) estamos cuidando al máximo todos los detalles, lo cual hace que el ritmo sea lento, pero creo que se va a notar que hemos dado otro pasito adelante.