
Policías, docentes, jueces, políticos, sanitarios…¿somos conscientes de que la ligereza en nuestras decisiones puede marcar la vida de alguien para bien o para mal? En determinadas profesiones, no debería haber espacio para las negligencias. Ninguna ley ni gobierno debería dar cobijo ni segunda oportunidad a quienes en el desempeño de estas funciones, olvidan la importancia de las mismas y actúan con ligereza o en beneficio propio.
Esta reflexión, ha sido alimentada, o más bien engordada por una película “EL INTERCAMBIO”, dirigida por Clint Eastwood, que además de dejarme mal cuerpo, ha removido rencores,
